Hacer deporte nos hace más productivos en el trabajo y en los estudios

Muchos son los motivos por los que decidimos empezar practicar ejercicio, los más habituales son los relativos a la salud o a la estética. Ahora bien, ¿Te imaginas que tu empresa te invitase a hacer deporte para mejorar tu rendimiento en tu puesto de trabajo? Pues ya son muchas las compañías que buscan trabajadores deportistas porque, dicen, éstos son más productivos y tienen más energía. En el ambiente académico, sucede igual, por eso ofrecen becas a los estudiantes que además practican deporte y se promueven competiciones y actividades deportivas en universidades.

Hoy en día, son muchas las compañías que están vinculando su filosofía con el deporte, debido a los paralelismos que podemos encontrar entre ambos campos. Tanto el mundo laboral o académico como el del ejercicio, pues son mundos con retos, objetivos, sacrificios y compañerismo.

Si quieres ser más productivo, haz deporte y lo conseguirás gracias a los beneficios que el ejercicio tiene en el cuerpo y en la mente. Aquí te dejamos 5 buenas prácticas para mejorar tu productividad:

1- Un trabajador feliz hace al cliente todavía más feliz: Un buen entrenamiento, salir a correr, nadar… cualquier actividad física es buena para que tu cuerpo produzca endorfinas, la hormona de la felicidad. Si tú te sientes feliz, seguro que eso luego tiene unas repercusiones muy positivas en tu productividad.

2- Menos móvil: con la aparición de los smartphones la tarea ya no solo se encuentra en nuestro lugar de trabajo o frente a los libros, vayamos donde vayamos, podemos recibir un mail, un whatsapp o cualquier notificación que hace que dejemos de disfrutar de lo que estamos haciendo para empezar a pensar en el estudio o el trabajo de nuevo. El deporte es una buena forma de reducir el estrés y la ansiedad que a veces se siente hoy en día debido al poco tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos.

3- Socialízate: El ejercicio es una buena manera de conocer a gente nueva y mejorar nuestras relaciones sociales ya sea con la gente del trabajo o no. ¿Quién no disfruta de ese partido de squash con sus compañeros de trabajo después de un día agotador? Es una buena manera para desahogarte y sacar toda la tensión que has acumulado a lo largo del día.

4- Adiós a las ojeras de oso panda: otro de los beneficios del deporte es que ayuda a descansar y por consiguiente permite que al día siguiente en la oficina o en clase puedas estar más concentrado en lo que haces y rendir más.

5- Porque yo lo valgo: Verte mejor físicamente te hará sentir bien y eso se traducirá en una mayor seguridad en ti mismo cuando vayas a realizar tus tareas diarias.

Las 5 excusas más escuchadas para no ir al gimnasio

Existen dos tipos de personas en los gimnasios: las que van y las que no. Las que van suelen tener un objetivo en mente, ser disciplinadas o bien necesitar los entrenamientos para aprobar unas oposiciones. Los amantes del deporte también entrarían en el grupo de las personas que van, y decimos amantes de practicarlo, no de verlo desde el sofá.

Los que no suelen ir, se apuntan con la mejor de las intenciones para mejorar su forma, desconectar de la rutina diaria, conocer gente o adelgazar, pero si la motivación no es lo suficientemente fuerte, la buena voluntad empieza a flaquear y con ello descienden las visitas al gimnasio.

Las 5 excusas más escuchadas para no ir al gimnasio, son:

  •         “No tengo tiempo”. Ajá, no tienes tiempo…para ir al gimnasio, ya que por muy ocupado que se esté, a lo largo de una semana siempre se pueden sacar huecos madrugando más o acortando un poco del tiempo de ocio. Recuerda que puedes realizar entrenamientos eficaces que pueden ayudarte a conseguir tu objetivo en tan sólo 30 minutos, sólo tienes que hablar con nosotros para que te hagamos propuestas.
  •         “Me pilla demasiado lejos”. En Barcelona se puede acudir al gimnasio de multitud de formas, una de ellas en bicicleta ¡una buena forma de ir calentando! y las distancias no son tan grandes, sobre todo si el gimnasio escogido está cerca de tu barrio o de tu lugar de trabajo. En nuestro caso, tenemos dos líneas de metro cercanas, con 3 paradas: Poble Sec, Paralel y Sant Antoni, contamos con carril bici en las calles contiguas y disponemos de parking para los que prefieren venir en coche o moto.
  •         “No me gusta ir solo”. Si te encuentras con que nadie te acompaña, y eres de los que les gusta charlar y compartir ese rato con amigos, familiares o pareja, pero ellos no están interesados en el gimnasio, se hace difícil pero siempre hay alguien con quien se puede acudir que te puede sorprender como un vecino, un compañero de trabajo ¡o alguien que conozcas en una de las clases del gimnasio!
  •         “Me apunto después de vacaciones”. Salvo grandes períodos vacacionales y excepciones por motivos de trabajo, todos los meses hay algo que te va a permitir posponer el abonarte a un gimnasio. Si realmente quieres, comienza ya. Sacarás tiempo. Podemos ayudarte con un planning mensual de ejercicios según tus gustos y objetivos. El plan puede ser flexible en horarios, da igual si un día no puedes y tiene que ser al día siguiente, mientras semanalmente se realice lo estipulado en el plan.
  •         “No me hace falta”. ¿En serio? Puede que tu constitución física sea buena pero si no practicas deporte a menudo, sea salir a correr, nadar, jugar a algún deporte de equipo, etcétera, con el tiempo acabarás notando falta de forma física e incluso dolores, por no hablar de los beneficios psicológicos que también da practicar deporte como liberar endorfinas, reducir el estrés, reducir la ansiedad… bien podríamos extendernos en esto, pero será en otra ocasión, lo importante es que es necesario practicar deporte tanto psicológica como físicamente así que ¡una excusa menos!

Y hasta aquí unos cuantos pretextos para no ir al gimnasio. ¿Cuáles sueles escuchar tú? ¿Cómo motivarías a un ser querido para que practique deporte a menudo? Organizarse y ponerse un objetivo son determinantes para cumplir con uno mismo y asistir al gimnasio. Las posibilidades son enormes y para todos los gustos: actividades dirigidas, natación, fitness, squash… Como dirían en Nike, Just do it. No obstante, creemos que detrás de las excusas se esconden motivos más profundos, porque muchas personas se apuntan al gimnasio porque realmente tienen esa intención de ir. ¿Qué hay detrás para que finalmente no acudan? Miedo, complejos, pereza…si os interesa podemos tratarlo en próximos posts.